ArTeo
Dos orillas

Pareja hermana

Dos orillas

Pareja de 2 azulejos cerámicos originales

Pieza A
Pieza A
Pieza B
Pieza B

Te detienes ante dos orillas que recuerdan haber sido una sola laguna. El Caribe, su agua fresca y atenta. El blanco del bizcocho cerámico es la arena. En el centro de cada azulejo permanece lo mismo: una oscuridad que no eligió lado cuando las caras se apartaron. El relieve a su alrededor está alzado y rasgado, como los bajos de coral cuando baja la marea, y el azul sigue girando como si la corriente no hubiera decidido todavía detenerse.

Una de las hermanas se quedó con el tiempo en marcha. El cobalto parece que aún pudiera correr; una pequeña gota azul queda apartada, y en la orilla de abajo se juntan el verde y un poco de sol. La otra se quedó con la hora de después: un anillo más ceñido de azul eléctrico, hielo posado en el vacío, un fino destello de oro que no viajó. En las dos el verde se asienta abajo, la playa que siempre estuvo ahí.

Son piezas hermanas. Una sola superficie hasta el instante de la separación. Las crestas y las cuencas son ese instante, conservado. Nada en el mundo coincide con ninguna de las dos. Se venden sólo juntas.

Dos orillas
de un agua que fue una
Lo oscuro no viajó
se quedó en las dos
El azul todavía gira
alzado como el coral
después de la marea
Una hermana guardó la corriente
una gota que se soltó
verde abriéndose a la arena
La otra guardó la quietud
hielo en el vacío
oro que no cruzó
El bizcocho es la playa
Se apartaron una vez
el relieve guardó la hora
que no podía suceder dos veces
Poema

Dos orillas — Escuchar

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Dentro del pigmento

Sigue bajando y luego abre el relieve a tamaño real.

Pieza A
Pieza A
Pieza B
Pieza B

Otras parejas

Todas las demás parejas de la pared, pasando despacio.