ArTeo
Puerto y fuego

Pareja hermana

Puerto y fuego

Pareja de 2 azulejos cerámicos originales

Pieza A
Pieza A
Pieza B
Pieza B

Se separaron en un instante y el calor de aquel cuerpo sigue aquí. Una pulpa carmesí envolvió un azul al que nunca entró: un puerto que reposa a la misma profundidad en las dos piezas hermanas, más frío, cerrado. El relieve es el mapa de ese instante: células, crestas, una costa rasgada en dos. Nada de esto fue elegido.

El azulejo A retuvo la llama. El amarillo aún arde a lo largo de su orilla izquierda; la masa se quedó redonda. El azulejo B es la forma gastada de aquel mismo clima: el oro posado a los pies, un hueco blanco donde el pigmento no supo quedarse, el contorno rasgado y derramado. Sus núcleos azules reposan a la misma profundidad. El campo celular es el parentesco: el mismo desgarro, dos caras.

Alrededor, el bizcocho de tiza es el silencio que entró cuando las hermanas se abrieron. Fueron una sola superficie. Siguen siendo un solo objeto.

Fueron una
y luego no.
Pulpa el rojo.
Puerto el azul,
el mismo frío en las dos.
Una hermana se quedó con la llama
en la orilla izquierda.
La otra, el oro corrido
y el silencio blanco
del pigmento que no se quedó.
El relieve es el desgarro
entre las dos caras:
celular, escamado,
una costa que nadie trazó.
Alrededor, el bizcocho
es la habitación que entró
cuando ellas se abrieron.
Poema

Puerto y fuego — Escuchar

–:––

Dentro del pigmento

Sigue bajando y luego abre el relieve a tamaño real.

Pieza A
Pieza A
Pieza B
Pieza B

Otras parejas

Todas las demás parejas de la pared, pasando despacio.